Tiempos ridículos de Javier Marías. Por Rubén Castillo
Creo que los tiempos modernos nos han deparado, entre otras erosiones y vacíos, el desamparo de intuirnos huérfanos. Es decir, la sospecha de que apenas existen ya figuras intelectuales de rigor, peso y solidez, que nos trasladen serenidades, juicios rigurosos e inteligentes y análisis objetivos y cívicos de los problemas…






