La condena. Por Marcelo Galliano

  Yo cumpliré por siempre tan extraña condena: seré siempre la lluvia que imagina un brocal y allí desvanecida comprobará con pena que va a manchar sus ojos cayendo en un fangal. E insistirá mil veces tal vez buscando arena o la caricia tersa de un perfecto cristal, mas no…

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Jirones. Por Ana Genovés

Tiene el cuerpo hecho jirones los pechos inundados de semen los muslos repletos de moratones las manos profanadas por llagas   Tiene el cuerpo hecho jirones su intimidad mancillada sus pies atravesados por clavos su ombligo con bocados   Tiene el cuerpo hecho jirones prostituida su alma vendida por menos…

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