8 de marzo Empecé a trabajar a los seis años. Trabajaba para sacar buenas notas, ser una mujer de provecho, labrarme un porvenir, no ser un parásito, no terminar fregando escaleras, no depender de nadie. La remuneración era la tranquilidad de que todas aquellas amenazas no serían, al fin, reales….
leer más