Poema. Por Pilar Martín Gila

Llamábamos hogar a ese tiempo del resguardo. La transparencia de los niños cuyo ruido es igual que la luz, la noche igual de transparente que el frío y el sueño, al amanecer un mirlo y tres luces en otro rincón a esas horas también transparentes como ventanas cerradas y el…

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Ya me sobra poco tiempo. Por Iben Xavier

La luz del navío se aleja al esfumarse entre las olas y no puedo más alcanzarla en mi delirio. Las cosas nunca más serán como antes fueron, los relojes aceleran su rotación impaciente. En mi camino no existe sitio para el reposo del guerrero, debo continuar aunque necesite luchar contra…

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ANADANDO LA VIDA. Por Betty Badaui

¿Cómo explicarte, cielo encanecido que se va fragmentando la frescura, que estos días transitan con premura y el ave va quedando sin su nido? ¿Cómo asombrar los ojos?, si el olvido es quizás la fatal abreviatura del compendio total de la amargura que dejó en el presente su tejido. Del…

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Dadme un color. Por María Dolores Almeyda

Dadme un color de todos cuántos tiene el arco iris. Algún perfume de todos los que desprenden la primavera, alguna sensación de las que van dejando atrás las estaciones, alguna luz de todas cuantas destilan los otoños… Dadme Una casualidad, una intemperie, un huracán que arrastre sólo impertinencias, una visión…

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Es de locos. Por Miquel Segovia Aparicio

Estar loco enamorado de la brisa, del aire que respiras, del celeste cielo que te cobija… Estar desuerdo cuando te miro y te poseo al momento y… al instante te valatizas. Quedo descentrado Te recuerda mi cuerpo más que mi cabeza. Tu espíritu y… tu cuerpo, si van al unísono,…

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De papel. Por Luis Oroz

(A mis hermanos) Éramos de papel… al empaparnos se hacían transparentes los temores y una mano cualquiera era capaz de rasgarnos por dentro. Podían escribir sobre nosotros un discurso de amor o emborronarnos con la tinta de todas las mentiras. Éramos de papel porque teníamos la blancura en el cuerpo,…

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Yo, como realidad. Por Bernarda Enriquez

Enajenada en mi misma, sentada en un oscuro rincón polvoriento, con los ojos hundidos y patético semblante, trato de acallar mi naturaleza. Con brutalidad le he cercenado las alas, pero sigue volando, arrullando a la soledad con sus quejidos, hablando con los cuerpos ausentes, sollozando lagrimas secas, sin comprender mi…

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