900ºC. Por Teriri

  ¡Odio este calor! Si hace un rato estaba congelada, apenas podía gesticular, tenía la cara tensa, estirada, como si se me hubiera olvidado aclararme los restos de la mascarilla,  la sonrisa petrificada y dos estalactitas colgando de los orificios de mi nariz, los pies helados ¡cómo echaba de menos…

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DUEÑO DE LA NOCHE. Por Tetiri

  Amanece. Debo retirarme ya.  El sol y yo nunca hemos sido muy buenos amigos: diferencias irreconciliables. En la quietud de la noche comienza mi no existencia, la hora en la que me pongo mis mejores galas y salgo en busca de sangre fresca, de humanos a los que liberar…

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TIC TAC. Por Teriri

Tic-tac, tic-tac, tic-tac… ¡ese maldito sonido! No lo soporto más, perfora mi tímpano y llega hasta mi extenuado cerebro; las neuronas emprenden su particular éxodo, abandonan mi maltrecho cuerpo, salen de mí, se retuercen, se arrastran y mueren sobre la desgastada moqueta de la habitación. ¡Que alguien lo pare, por…

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Caperucita. Por José María Araus

       — ¿Te gusta mi culo?        —Y tu espalda, y tu cuello, y tu nuca…Te voy a comer como el lobo a Caperucita.        La mujer se acuerda de cuando ella y su marido se decían estas cosas. Eran los tiempos del noviazgo y de los primeros meses de…

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El salitre. Por Mar Solana

Cantabria.Juan-Canales

Siempre sentí la irremediable necesidad, desde niña, de ir contra corriente, como ese pececillo que acaba en agua dulce sin saber muy bien por qué tuvo que quedar tan lejos su inmenso hogar turquesa de algas y sal… Nunca tuve afinidad con ‘Vicente’, ese señor que siempre está en el…

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