Categoría: Colaboradores
Fin… Por Yolanda Sáenz de Tejada
FIN… De pronto aparece él y me deja la boca seca, destrozando la saliva que la habita. Pero no de golpe, no, que eso siempre hace ruido. Lo hace lentamente, desgarrándome las vocales y las cuerdas; empapando de sexo mi ternura. Fin. Muero de mí…
Ella no era la mía… Por Yolanda Saénz de Tejada
No es el destino el que te revienta la vida, no. Tampoco es el tú ni el yo; más bien es el nosotros. No era tierra para mi yegua, ni sus ojos algas para mi mar. No era mujer para mi madre ni la madre de mis…
Vuelan más letras al cielo. Por Mar Solana
«Sobreexposición», de Laura Bordonaba Plou. Por Maite Diloy
“Siempre he creído que las ciudades atravesadas por ríos sufren de un eterno mal, el de la tristeza.” Les voy a confesar una cosa: Me gustan los libros con corolario, ya saben, esas cuatro frases que culminan: Se terminó de imprimir en los talleres Menganito el 17 de…
Ahora que todo ha terminado… Por Yolanda Sáenz de Tejada
Amarte tendría que ser como merendar un helado de chocolate. Que me dejara llena. Ahora que todo ha terminado, ahora que mis arterias vuelven (casi) a estar ordenadas en esta sangre tan contaminada de ti –y de tus abrazos a traición–. Ahora que sé que tu voz…
El jabón de Alepo y la sinrazón humana. Por Mar Solana
¿Para qué sirve la tierra además de para amarte en ella…? Por Yolanda Sáenz de Tejada
La tierra sirve para enterrarme en tus entrañas y para, ahogándome con el sílice de tu lengua, dejarme cubierta de partículas (eso sí, volcánicas). La tierra sirve —también— para buscar tesoros dentro de ella (dentro de ti). Pero para lo más esencial que sirve la tierra (y esto…
Presentación del libro «Infierno de Neón» de J. R. BARAT. Por Mati Morata
La línea invisible del horizonte. Por Maite Diloy
“Como las gotas de agua que forman un río, cada ser humano y cada vehículo son distintos de los demás, aunque se comportan de manera idéntica”. Cuando me enteré de que Berges había escrito un nuevo libro, deseé hacerme con él de inmediato y comenzar a leerlo. Cada uno…









