El tren. Por Dorotea Fulde Benke

  CANFRANC, 1972 Mientras el tren escalaba trabajosamente la montaña, el paisaje me conquistó por completo: cada mirada descubría un nuevo regimiento de castaños y abedules en sustitución de otro apenas vislumbrado. Árboles vestidos de un oro improbable trepaban por las laderas, se balanceaban en las crestas, se hundían en…

leer más