Private Rous. Por Isidro R. Ayestarán

A doscientas millas de tu corazón, un vagabundo literario recorre la senda marcada por el verso atravesado en un gemido incierto que se confunde en un sueño a la luz de las estrellas. Los ojos cerrados, bajo siete llaves, para no errar en el tiro certero de ese paseo entre…

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Silencios. Por Luis Bermer

191-MISTERIOS El tiempo es breve. Los misterios eternos permanecerán. 190-MATADERO Eso es la Tierra: siniestro matadero donde morimos. 189-SILENCIOS Queridos muertos: vuestro silencio dice que estáis bien allí. 188-OTRO SUEÑO Pensé que eras tú. La realidad se impone. Era otro sueño. 187-SÚTIL Cruel es el tiempo: sin apenas sentirlo nos…

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QUIERO. Por Abelardo Manuel Martínez

Como un haz cristalino; como el iris de tus ojos es el rumor que me rodea; transparente y maleable. Roto a su vez por los arpegios de la melodía de los sentidos. Aquel camino que se cierne y zizzaguea entre recodos; aquella calma que chilla y grita para ser oída;…

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La cotidiana risa de la muerte. Por Bernarda Enriquez

Acostumbrándonos a respirar el dulce olor a muerte, viviendo entre dos mundos, el surrealista y el inexistente, tropezando con los cuerpos ajenos, sintiendo nada en los propios, indiferentes ante los violentos episodios, preocupados por el precio de la nueva tecnologia, que nos dará la frágil y falaz tranquilidad de alma….

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Senderos de poeta. Por Isidro R. Ayestarán

No se hicieron las tardes de domingo para hablar de amores perdidos, ni el horizonte de mi bahía para ser camuflado por la neblina matinal. Los rayos del sol se funden con el mar bicolor entre crepúsculos y lágrimas vertidas, y los solitarios no lo son menos por maquillar artificialmente…

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El sueño. Por Bernarda Enriquez

El sueño Una timida y calida lagrima, resbala por la mejilla, mi prestado cuerpo tiembla, la ardiente piel siente el peso de la caricias de la otra piel, el alma desnuda se agita, bajo la transparencia del manto del deseo, mientras mi cabello revuelto, reconoce su negrura, con el languido…

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