«Discusión», de Jorge Luis Borges. Por Rubén Castillo
De Borges espero en las relecturas lo mismo que descubrí con asombro infinito en mi primera aproximación a sus páginas, allá por mis veinte años: la perfección inmaculada de su prosa, los verbos brillantes y exactos, los sustantivos que nadie salvo los genios colocan perfectamente. Propondré un único ejemplo, entre…







