Portland, 4 de julio. Por Juan Hoppichler

Tengo muy presente el libro de Luis Racionero Memorias de California, donde recuerda sus años de estudiante en la Costa Oeste. Hay un momento glorioso en el que cuenta que nota algo raro en sus relaciones con los estadounidenses. Es al subir al autobús, dice, al conversar en los bares…

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Publicidad por Mail. Por Brisne

Ésta mañana al abrir el correo me he encontrado, como todos los días, por cuatro o cinco mails publicitarios. Me ha llamado uno la atención «Elimina el bello y la celulitis». Confieso que he leído su contenido pensando cual era el bello que debía eliminar. Una normalmente no quiere eliminar…

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Los cuarenta días de Musa Dagh. Por Brisne

«No habían caído en manos de un enemigo que se sintiera en el deber de considerar el derecho humano por razones de reciprocidad. Habían caído en mano sde un enemigo mucho más terrible, de ese enemigo que no estaba impedido por ningún escrúpulo: Su propio estado» Los cuarenta días de…

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Pisando huevos. Por Brujapiruja

pisando huevos

Pisando huevos Extraña esta época que vivimos, hay una suerte de condicionamientos llamados “sensibilidades” cuyo propósito final es coartar la libre expresión de ideas y opiniones convirtiendo la expresión de las mismas  en una especie de coletillas políticamente correctas impuestas y publicitadas hasta la extenuación y que para más INRI…

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La dulce envenenadora. Por Brisne

Linnea se sintió a la vez avergonzada y aliviada por el repentino fallecimiento de aquel joven desalmado. -Gracias a Dios, al final has recibido tu merecido. Arto Paasilinna nos presenta en ésta dulce envenadora una coronela retirada Linnea Ravaska acosada por un grupo de jóvenes encabezados por su sobrino Kauko…

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Estafas. Por Ana Mª Tomás

A estas alturas no voy a venir clasificando los numerosos modelos y maneras de estafar al común de los mortales. Normalmente solemos referirnos, cuando nombramos la palabreja en cuestión, a engaños inmobiliarios, telefónicos, bancarios, piramidales, por Internet… pero pocas veces la utilizamos cuando nos timan el corazón, cuando nos roban…

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Cumbres borrascosas. Por Brisne

«Bueno, a la larga nunca piensa uno más que en si mismo; sólo que el egoísmo de la gente dulce y generosa parece más justo que el de los dominadores» Emily Brönte escribió Cumbres borrascosas, su única novela, en primera vez en 1847 bajo el pseudónimo de Ellis Bell. Hay…

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