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    NUEVAS ENTRADAS:

TITA CHINITA. Por María Isabel Peral del Valle

Tita Chinita era la menor de seis hermanos. Su padre, mi abuelo, era medico de pueblo, de esos que servían lo mismo para un roto que para un descosido. Atendía partos, entablillaba huesos, curaba gonorreas o resfriados. La consulta la tenía en la primera planta de la casa que habitaba…

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Todas las Puertas: Capítulo 2

  La gente no suele creer que las paredes puedan ver o escuchar, no es que importe demasiado, la mayoría de los muros consideran que los humanos tienen muy poco criterio. Puede que tengan razón, la humanidad se caracteriza por rechazar lo que no puede entender, y por lo general…

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La Rosa del Desierto: Parte 5 – Un ángel y un demonio

Las manos de lo que alguna vez fue mi cuerpo, conocieron a muchas mujeres. Recorrí kilómetros de piel con la punta de mis dedos, estrené labios de todos los colores y grosores, desvestí almas sin contarlas, para luego dejarlas muertas de frío apiladas unas sobre otras. Aprendí a reconocer todas…

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La Rosa del Desierto: Parte 4 – La Leyenda

Los desiertos son misteriosos, esos horizontes que se dibujan detrás de los médanos, parecen vacíos y pacíficos a simple vista, pero en realidad esconden a  fantasmas que repiten los ecos de la muerte y a hombres que aún no nacen, pero cuyo destino está escrito desde hace siglos, sombras del…

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La Rosa del Desierto Capítulo 3: Todas Mis Obsesiones

Como mi padre y mi abuelo fui un hombre rico. Mis tesoros eran incalculables, mi palacio impenetrable, mi harem exquisito, mi descaro inmensurable. No fui un mal hombre, pero tampoco hice nada de lo que enorgullecerme. Mi arrogancia se alimentó de mis riquezas. Quise todo lo que el mundo tenía…

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Todas las Puertas: Capítulo 1

La contraseña consta de tres partes. La primera es tocar 3 veces con los nudillos del puño, con un segundo de diferencia entre cada golpe. La segunda, retroceder 3 pasos. Alguien siempre está observando desde arriba, a través de una ventana invisible, rifle en mano, esperando por un desconocido. La…

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Aquel escriba. Por José Luis Enciso

En el cuarto milenio antes de la era cristiana, las siluetas de una cabra y una oveja, o de seres muy parecidos, fueron plasmadas en sendas tablillas de arcilla. Lo sabemos porque en 1984 estos elementos se descubrieron en la colina Tell Brak, región de Siria, y después se destinaron…

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