No dispares cazador,
déjalo volar.
Es un alma,
un animal libre.
No seas verdugo.
No eres su dueño.
Déjalo ir con su bandada.
No le hieras la piel,
no lo lastimes.
Tú no puedes ser
la mano ejecutora.

Poema para recibir al otoño. Por Juan Ballester Palazón
Como las gotas de lluvia caen en el mar. Por María del Mar Hermoso
Liberty Valace. Por Anita Noire 

