No dispares cazador,
déjalo volar.
Es un alma,
un animal libre.
No seas verdugo.
No eres su dueño.
Déjalo ir con su bandada.
No le hieras la piel,
no lo lastimes.
Tú no puedes ser
la mano ejecutora.

¿Cree usted que…? Por Ángel Medina
¿Ignorantas o ingenues? Por Carmen Posadas
Virtudes sobrevaloradas. Carmen Posadas 

