No dispares cazador,
déjalo volar.
Es un alma,
un animal libre.
No seas verdugo.
No eres su dueño.
Déjalo ir con su bandada.
No le hieras la piel,
no lo lastimes.
Tú no puedes ser
la mano ejecutora.

Antonio Moreno, «Estar no estando». Por Arturo Tendero
Ojalá muera de amor. Por Chalico
Parfavar. Por Anita Noire 

