La lluvia del otoño hizo crecer
un mínimo jardín entre las tejas.
Antes de que se agote
le da un nuevo respiro.
Vivir no es imposible.
Hay milagros pequeños:
la vida es uno de ellos.
Dies Irae
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Tres poemarios de autores murcianos.
La serenidad. Francisco Gallardo Perogil
Canción del bosque. Por Dorotea Fulde Benke
Yo dependo de ti. Por Aleqs Garrigóz
Póngame solo un cuarto de pasión, por favor… Por Yolanda Saénz de Tejada 


Hermosa reflexión sobre la vida desde el jardín diminuto que nos brinda el otoño.
Vivir no es imposible, pero a veces cuesta.
Un abrazo.
Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.
Ya lo dijo Serrat, pero tú también lo has reflejado muy bien. Molt bonic.