Café solo. Por Elena Marqués

Cada tarde, en la mesa del fondo, el viejo profesor se sienta a suspirar. Solemne, saca su cuaderno, se coloca sus lentes, pide un café solo y espera. «Es extraño», comentan los camareros. No entienden tanta ceremonia para quedarse, como quien dice, mirando al techo, los ojos muertos tras las…

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