Dejadme que duerma. Por Adolfo Navascues

  Indagué en aquel trigal de mies madura, donde la roja amapola encuentra gallarda su morada, donde anida la perdiz, donde la mirada se pierde, en la seca tierra donde ella crece. Acurruco mi cuerpo junto a su nido arrullado entre la paja, ensombrado por la flor siento la tierra…

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