La semana pasada, descubrí un vestido monísimo tras el cristal de una prestigiosa tienda de modas. Ese, ese es el traje que a mí me sentaría como un guante. ¡Guauuuuu! Azul cobalto, largo, sin mangas, vaporoso, elegante y una chorrera desde el escote hasta abajo que te hace desmayar….
leer más