Es efímero, fugaz, fugitivo,
es inmortal, eterno, permanente,
sabe volver el futuro en presente
puede matar a quien hoy está vivo.
Y le persigo de un modo obsesivo,
y voy tras él, infatigablemente,
y no alcanzo a frenarle aunque lo intente,
sigue su marcha con aire festivo.
He de decirle que necesito más,
que soy muy joven, que me falta todo,
pero avanza sin volver la vista atrás.
Y no le veo, ya dobló el recodo.
Perdí el tiempo pues no imaginé, jamás,
que acabaría mi vida de este modo.