El espejo. Por Ángel Medina

El espejo   Cuántas cosas he amado y cuántas ha disuelto  el tiempo. Porque, de la misma forma que una ciudad maravillosa como fue Menfis, capital del  imperio faraónico en sus albores, con sus magníficos templos colosales, obeliscos gigantescos, sus palacios reales e inconmensurables pirámides, desapareció como predijo el profeta…

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