Esperarte debería ser pecado. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Esperarte debería ser pecado La recogió en el aeropuerto. Él llego tarde, como siempre. Ella esperaba plantada en el aire, regada por la trémula duda de si quedarse o no… El reloj segó las doce mientras a ella le crecían salamandras y soledades en los zapatos….








