Carne. Por Yolanda Sáenz de Tejada
A veces, una palabra puede llevarte al infierno directamente y, allí tranquilamente, fumándote el aire, hacer un poema como este. A las llamadas inesperadas, con nombre y apellidos. Carne de letra, de lengua y de azul, de mi tormento y tu luz. Carne de ausencia, de caricias y…








