Categoría: Brisne entre libros. Maite Diloy
A Sangre y Fuego. Por Brisne
» El pueblo no sabía hacer la guerra. Los mejores se hacían matar estérilmente; los demás tiraban los fusiles y huían por Andalucía y Extremadura, primero, por toda Castilla la Nueva después; se repetía el patético espectáculo de voluntad impotente de un pueblo que se lanzaba a la lucha armada…
Por qué el mundo funciona perfectamente sin mí. Por Brisne
«Las historias que contamos son como bloques de apartamentos. Cuando terminamos nuestro relato damos un paso atrás para comprobar su resistencia a los elementos y ver si destaca en el skyline compuesto por otros miles de historias.» Con Joost Vandecasteele (pronúncielo lector, y sonría) el skyline se llena de futuros…
Historia de un alemán. Por Brisne
«Todos los baluartes habían caído, era imposible cualquier tipo de resistencia colectiva y la oposición individual era una mera forma de suicidio. Nos habían perseguido hasta llegar a las últimos recovecos de nuestra vida privada, en todos los ámbito reinaba un estado de desbandada, una huida confusa de la que…
Niños feroces. Por Brisne
«Nada temía, porque tampoco tenía de la guerra otra oportunidad de ir a devolver el golpe y la visita que el comunismo soviético les había hecho a los suyos poco antes. Era joven, se sentía invulnerable, y si por un azar caía, pues se iría, como decía la canción, y…
El asesino hipocondríaco. Por Brisne
Eso es imposible, señor Blanstein, yo soy un hombre de moral kantiana. Inmanuel Kant decía que se obrase sólo de forma que se pudiera desear que todo el mundo actuase de ese mismo modo. Y a mí no me guastaría pagarle a un asesino profesional para que matase a alguien,…
Réquiem por un campesino español. Por Brisne
-¿Pero tú crees que sin guardia civil se podría sujetar a la gente? Hay mucha maldad en el mundo. -No lo creo. -¿Y la gente de las cuevas? -En lugar de traer guardia civil, se podían quitar las cuevas, Mosén Millán. Réquiem por un campesino español es una novela del…
La pequeña Alina. Por Brisne
«Lo que no entendía tan bien es por qué le reñía con aquellas palabras que parecían trabalenguas o enigmas como «rica es la orden», ni por qué su madre decía «sentar la cabeza» en lugar de algo más sencillo como «pórtate bien «o «no seas revoltosa». La pequeña Alina es…
El vigilante de la salamandra. Por Brisne
«Galoparon los lujuriosos fusileros con el deseo desbocado, arrasando sembrados en trote apocalíptico y lustrando los campos conmo un vendaval incendiario, hasta que avistaron la carra fachada del Alazán pintada de negro contra la calavera de la luna» ¿Quién no se ha mirado reflejado en un espejo? ¿Quién no ha…
No habrá más enemigo. Por Brisne
«Cribando los pocos recuerdos que la censura de la memoria ha dejado pasar me veo como un hijo molesto. Demasiado preguntón. Demasiado impertinente. Demasiado lector. Demasiado pajero. Demasiado vago. Demasiado solitario. Demasiado impaciente. Demasiado hablador. Un hijo demasiado». Llevo unos días, acabé el libro el martes, pensando como hacer esta…








