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Dulces. Por María José Moreno

Dulces

  Dulces.     Confieso ante todos que soy un borracho.  En mi descargo debo decir que no siempre fue así y aunque no me crean porque eso solemos decir todos los que estamos aquí, la culpa no es mía.     Mis orígenes se remontan, más o menos, siglo…

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Con mi madre. Por Dorotea Fulde Benke

con mi madre

Reencuentro   Con mi madre.         Hoy he bailado con mi madre. La vi sentada en el banco de piedra de su jardín y guiada por unos retazos de música, empujé la verja y entré. No tuve que decirle nada; extendí la mano y al cabo de…

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Comerse un hámster. Por Anita Noire

comerse un hámster

Comerse un hámster «Los seres humanos no desean la inmortalidad. Lo que quieren es, sencillamente, no morir. Quieren vivir (…) Quieren sentir la tierra bajo sus pies y ver las nubes por encima de su cabeza, amar a otras personas, estar con ellas y pensar en ellas. Diarios de las…

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El carro. Por Gregorio L. Piñero. Cuentos estivales.

el carro

Cuentos estivales (XLIX) El carro         Bien de mañana, el tío Saturnino se puso a aparejar el carro. Había que acarrear pimientos. -Me comentó mi pupilo.       Cuando los pimientos estaban maduros alcanzando su peculiar tono rojo, se procedía a su recolección, que se hacía…

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No es fácil. Por Puri Teruel Robledillo

volar

No es fácil   No es fácil alzar el corazón del suelo. Me tragué todas las risas que encontré en las aceras, pero confieso que no se reír. Ahora lloro todas las derrotas de gentes sin rostro. Amo el silencio porque mis pensamientos nunca hicieron ruido. Sueño ser tu lugar…

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¡Callad! Por Juan A. Galisteo Luque

¡Callad!

    ¡CALLAD!   Callad, si con la voz desmoronáis, aquello que otras manos con el alma levantaron. Luchad, si sabéis que hay que vencer al cruel sofisma del mundo encanallado. Creed la solidez de la razón, aunque ésta misma actúe solo en vano; entrad en el abismo del querer,…

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