Categoría: Microtextos.
La otra Liz Taylor. Por Ángel Silvelo Gabriel
Dedicatoria. Por Andrea Rivas Otero
Os conocisteis hace ocho años, era solo una amistad que con el tiempo se convirtió en algo más, que fue creciendo poco a poco hasta convertirse en lo que ahora mismo es una pareja de recién casados. Que empiezan una nueva vida llena de ilusión deseos y sueños por cumplir…
Seré un recuerdo. Por Fernando Guerrero
(Para Daniela Quintana, Prioridad de vida) Antes de conocerte estaba totalmente muerto. El sol quemaba mi alma como lo hace con la débil hierba y al parecer la soledad era mi única compañía. El dolor corría por mis huesos y la esperanza de encontrar de frente a la muerte era…
A diez mil kilómetros de aquí. Por Anita Noire
El diez es un número circular. Una cifra demasiado próxima a lo escaso, a lo pequeño; demasiado lejana aún para lo que se convertirá en enorme. Las primeras dos cifras para cualquier cosa. Me veo las puntas de los dedos de los pies mientras balanceo la pierna. Empiezo a…
Primero y último. Por Manuel Brescané
Jamás había logrado un título. De repente se abalanzó sobre su plato. La tarjeta con su nombre, que pendía del bolsillo de su americana, se estrelló impulsivamente contra el mantel. ─Dale… Dale en la espalda. ─apremia otro escritor, también comensal de la misma mesa. Sus ojos abandonaron por momentos las…
Procura volver. Por Anita Noire
“Algún día volverás, y caminarás por estas mismas calles. El empedrado te hará tropezar de nuevo pero alzarás la vista y los restos de lo que en su día fue un modesto castillo seguirán ahí, lo mismo que el mar, para que te sientas de nuevo en casa. Sólo…
Respuesta (algo tardía) al Caballero Sextavoce. Por Elena Marqués
«Nunca fuera caballero de damas mejor servido.» (Cap. II de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha) Así inicia el hidalgo sus andanzas. Recién salido de su tierra, se siente agradecido y reconfortado por la acogida de sus vapuleados lomos entre los blancos muros de una venta. Yo también,…
El otro. Por Mar Solana
Pasando página. Por Segismundo Fernández Tizón
…De nuevo la sombra tomó aquel libro entre sus huesudas manos. En la soledad de la caverna sonaba incesante el goteo de lágrimas dulces que se perdían entre las venas de la tierra, huyendo de aquél lugar maldito en el que todo era imagen de la tristeza… las ramas secas,…









