Renegando de Ítaca. Por Ana M.ª Tomás
Renegando de Ítaca Caminan juntas, orgullosas la una de la otra: una despreocupada, apoyada en su juventud, en su vitalidad, en el suave cimbreo de su cintura –talla 38–, en el leve vaivén de sus incipientes pechos, en la «perfección» de un rostro sin arrugas, satinado, pasados ya aquellos…














