Historias que no puedo contar. Por Mercedes Martín Alfaya
La amiga de mi hermana ya no llora. Se construyó una balsa de olvido contra sus temporales de lágrimas. Sin embargo, padece (la amiga de mi hermana) una dolorosa obsesión por hablar de su tía y sus hermanos; esos a los que admira y odia al mismo tiempo. Los admira…








