{"id":493,"date":"2016-05-16T13:36:41","date_gmt":"2016-05-16T11:36:41","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/apoesia9\/?p=493"},"modified":"2016-06-06T02:33:13","modified_gmt":"2016-06-06T00:33:13","slug":"8-la-nina-que-anhela-las-mil-caras-por-el-pasicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.es\/apoesia9\/8-la-nina-que-anhela-las-mil-caras-por-el-pasicos\/","title":{"rendered":"86- La ni\u00f1a que anhela las mil caras. Por El Pasicos"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">La ni\u00f1a que anhela las mil caras<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cPero, al final de todos los caminos aguarda el que Tiene Muchos Rostros. Tambi\u00e9n a ti te aguardar\u00e1 alg\u00fan d\u00eda, no temas. No hace falta que corras a sus brazos\u201d.<br \/>\n(G. R. Martin, El fest\u00edn de los cuervos, Canci\u00f3n de fuego y hielo IV)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sumo sacerdote pregunta una y otra vez qui\u00e9n es la ni\u00f1a,<\/p>\n<p>y, sin embargo, la ni\u00f1a falla al responder, le cuesta entender,<!--more--><\/p>\n<p>y m\u00e1s tarde, la ni\u00f1a no puede responder, o no sabe, o no quiere<\/p>\n<p>aprende del error y encuentra la virtud del silencio a su pesar.<\/p>\n<p>En ocasiones, cuando responde con la certeza del silencio<\/p>\n<p>recibe un ca\u00f1azo en el lomo, o un golpe en el alma,<\/p>\n<p>o un pescoz\u00f3n en los recuerdos de la anhelada patria perdida,<\/p>\n<p>y no sabe qu\u00e9 es lo m\u00e1s duele de entre todas las cosas<\/p>\n<p>de la infancia perdida en vuelo de cuervos y aullido de lobo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con el paso de los d\u00edas ha aprendido a no responder,<\/p>\n<p>o a pensar que no responde mientras las palabras se le caen,<\/p>\n<p>y se le resbalan, aunque el resultado siempre es el mismo:<\/p>\n<p>un sollozo desconsolado que se extiende desde las pesta\u00f1as<\/p>\n<p>hasta el vientre pasando por el coraz\u00f3n, por las manos,<\/p>\n<p>por los pies helados, por las u\u00f1as del dedo coraz\u00f3n marchito<\/p>\n<p>que a veces late sin querer, en medio de la inc\u00f3gnita,<\/p>\n<p>del naufragio del d\u00eda a d\u00eda del menesteroso pordiosero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con el paso de los d\u00edas comienza a no saber qui\u00e9n es,<\/p>\n<p>y ya comienza a dudar si es hija del reino del norte,<\/p>\n<p>de m\u00e1s all\u00e1 del muro, o del reino de los hechizados<\/p>\n<p>de la muerte, de esos privilegiados vivos sin alma<\/p>\n<p>que deambulan por los mares de poniente en busca de un destino<\/p>\n<p>que un d\u00eda negaron, borraron o anhelaron en otros tiempos,<\/p>\n<p>hace ya tanto tiempo que nadie los recuerda en otras ciudades,<\/p>\n<p>y han perdido sus hogares, sus familias y su lenguaje<\/p>\n<p>en otros reinos, en desiertos o en desfiladeros helados,<\/p>\n<p>pero la ni\u00f1a ya no sabe nada y empieza a confundirse consigo misma<\/p>\n<p>y ah\u00ed, sin que lo sepa, est\u00e1 comenzando su victoria en el reino de los vivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sumo sacerdote pregunta una y otra vez, y la ni\u00f1a,<\/p>\n<p>como las buenas princesas de los cuentos en donde el olvido<\/p>\n<p>es la herramienta m\u00e1gica, el desencadenante del futuro,<\/p>\n<p>se aferra a la bendici\u00f3n de la esperanza y a los latidos<\/p>\n<p>de un coraz\u00f3n que pide venganza, que pide sangre,<\/p>\n<p>pero que pide, sobre todas las otras cosas y antes que nada,<\/p>\n<p>una alcoba donde descansar, un fuego con el que calentarse,<\/p>\n<p>y la caricia de un padre bondadoso de espada y cordura<\/p>\n<p>que sin duda le guarda los restos de una infancia arrebatada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cordura se le agota a la ni\u00f1a, las palabras se le borran, poco a poco,<\/p>\n<p>las respuestas se pierden y comienza, as\u00ed, a vencer en la dif\u00edcil empresa,<\/p>\n<p>en un lugar que no es el suyo pero que le pertenece de pleno derecho,<\/p>\n<p>una vez adquiridas las ventajas que da el no ser yo, ni t\u00fa,<\/p>\n<p>el no ser uno mismo y serlo todo en reflejo de espejo vac\u00edo,<\/p>\n<p>y ser t\u00fa, y ser yo, y ser \u00e9l, y nosotros y todas las personas a la vez<\/p>\n<p>en distintos tiempos y lugares y en distintos idiomas y lenguajes.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, sin pretenderlo siquiera llega la libertad anhelada,<\/p>\n<p>la liberaci\u00f3n definitiva de ser, finalmente, una respuesta vac\u00eda y llena,<\/p>\n<p>la libertad total de ser, finalmente, la ni\u00f1a de las mil caras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ni\u00f1a que anhela las mil caras &nbsp; \u201cPero, al final de todos los caminos aguarda el que Tiene Muchos Rostros. 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