Lágrimas negras
Estas lágrimas están más saladas
que las aguas del Mar Muerto.
Me da asco bebérmelas.
El salitre acumulado se empoza en el estómago
y rebosa por la garganta.
Alimenta la alimaña
que duerme dentro de mí.
Mi enemiga, mi hermana.
Hace crecer sus ojos rojos,
hace crecer sus uñas iracundas
que se nos clavan como carámbanos afilados.
Quisiera dejar de llorar
y dejar de perpetuar sus días.
Me gustaría que se muriera.
O me gustaría llorar tanto
que el agua nos ahogara a ambas a la vez.
Mi enemiga, mi hermana.
Sólo que mis lágrimas son demasiado saladas
y flotaríamos.